viernes, 28 de enero de 2011

Visitantes inesperados

Parece que la cosa no acababa aquí, unos visitantes inesperados aparcaron por fuera de mi casa, no se sabe con qué intenciones, pero está claro que es época de apareamiento. Tres forasteros andan merodeando por mi edificio, uno de ellos igual al gato gris que ya estaba, otro negro muy oscuro y uno que mi hermano tiene vigilado pero que yo aún no he visto.
¿Qué hacen todos estos gatos pululando sin ningún sentido? Pues resulta que llevando a cabo ciertas investigaciones, he llegado a la conclusión de que en casa ya teníamos una hembra (el gris) y un macho (el negro), y que estos tres señores pretenden aparearse con la hembra.
¿No les parece curioso? A mi sí, sobre todo porque cada día los gatos se me parecen más a los humanos. Puede que no haya que generalizar, de hecho yo no me identifico con este comportamiento, pero siempre solemos recibir visitas de gente inesperada. Hay gente que te lleva visitando desde hace un tiempo porque comparte algún tipo de actividad contigo, ya sea deportes, marchas, clases de universidad, sexo o cualquier otra cosa. Luego están los que aparecen de la nada y de alguna manera u otra dejan huella en ti, te hacen ver que debes confiar en ellos por encima de todo y que vuestra compenetración va a sobrepasar montañas. Y por último están los que dicen estar y nunca ves, supongo que este caso no está tan asociado a los gatos pero se puede poner dentro de la clasificación.
Así es, actuamos como gatos, una conclusión a la que no es muy difícil llegar si los observamos con frecuencia. En el caso de los gatos se puede ver que siempre hay algún tipo de interés, ningún gato va a ver al vecino para llevarle las cartas o para recogerle la ropa si hay viento. ¿Creen que en el caso de los humanos no hay ningún tipo de interés cuando nos acercamos a otras personas?

"Sólo los buenos sentimientos pueden unirnos; el interés jamás ha forjado uniones duraderas"
Augusto Comte (Pensador francés)

viernes, 24 de diciembre de 2010

¿Unión en Navidad o "Navidad" en la unión?

Un año más llega la época en la que todos creen que hay que ser más solidarios, más amables que nunca, más amigos de nuestros amigos, pero ¿por qué hay que ser así o sentirse así sólo dos semanas al año? Parece vergonzoso pensar que siempre hay intereses en este tipo de fiestas, pero el movimiento humano que recorre las calles da lugar a ciertas palabras que habían quedado olvidadas dentro del cajón. El consumismo y el materialismo aparecen sin querer en una supuesta época de crisis donde más de la mitad de la población mundial anda buscando sus regalos navideños entre los escombros.
La Navidad es una de las fiestas más importantes dentro del cristianismo y celebra lo que se conoce como el nacimiento de Jesucristo en Belén. Podemos extendernos en este significado, podemos añadir personajes en la historia o podemos convertirlo en realidad haciendo el típico portal de Belén, pero no todo el mundo sabe realmente qué sentido tiene la Navidad.
A principios de diciembre comienza una gran batalla a la hora de enramar las calles del pueblo, los centros comerciales, las plazas y por supuesto no olvidemos las fachadas de las casas, donde los vecinos se pelean por el premio a la casa mejor decorada del año. Un premio que no existe, pero el que se lo lleva sabe perfectamente lo que hizo y cómo lo hizo.
¿Unión en Navidad o "Navidad" en la unión? Digo esto porque mucha gente cree que es una época donde la unión está por encima de todo, aunque el resto del año cada uno lo haya pasado en diferentes esquinas de la casa, sin pensar que hay más gente en ella. Puede que este acercamiento se deba a la montaña de regalos que uno recibe sin venir a cuento y luego deja olvidada tras la puerta o dentro del armario. Es un hecho que me hace pensar que no hay necesidad de esperar a que llegue la Navidad para darnos cuenta de que estamos rodeados de personas que nos quieren y que siempre están ahí para lo bueno y para lo malo.

"La unión hace la fuerza"
Esopo (Fabulista griego)