lunes, 16 de enero de 2012

Uno, dos... ¡¡¡tres huevos!!!

Lo primero que percibió "Angy" al volver en sí después de una gran fiesta de fin de año, fue el olor rancio proveniente de la hermosa "Amelie". "Chispitas" y "Pepín", no sabían qué estaba ocurriendo allí.
Unas semanas atrás, mi hermano y yo habíamos preparado todo para que se produjera un posible embarazo. Pero claro, lo que no sabíamos era quién iba a ser la madre y mucho menos el padre.
A medida que pasaban los días, "Pepín" mostraba un gran interés por "Amelie", sin embargo, ésta hacía caso omiso a sus señales de humo y sus ojos, encantados con el color rosa escandaloso, sólo seguían el rastro de aquella mujer tan extraña llamada "Angy".
Al ver esto, decidimos dejar a "Amelie" y a "Angy" solas en una jaula. Por supuesto era la única jaula preparada para tener niños y contaba con todos los utensilios necesarios para que alguna de ellas decidiera ser madre en cualquier momento. Y así fue, desde ese mismo día "Amelie" comenzó a fabricar su nido con paja que nosotros habíamos comprado en la tienda de animales. Aunque a veces intentaba arrancarle las plumas de la cola a "Angy" y las ponía en el nido.
Justo el día 1 de enero de 2012, "Amelie" puso un huevo. Nada había creado tanta expectación en Santa Úrsula como aquel acontecimiento.
Detrás de nuestro edificio hay un barranco y en él se puede encontrar una gran variedad de seres vivos. De hecho, ahí fue donde la madre de "Onoria" y "Simonorio" dejó a sus hijos a la intemperie sin dejar ni una sola huella en el lugar. Pues el día en que "Amelie" puso el huevo, una pareja de pollos gritaba enloquecidamente; no estaban acostumbrados a este tipo de situaciones y el olor que desprendía nuestro balcón era símbolo de fiesta y de celebración. "Camu" y "Sanchete" pasaban meses y meses viajando de huerta en huerta, en busca de nuevas aventuras y de nuevos proyectos que les diesen alguna motivación. Al principio pensé que se trataba de "Onoria" y algún amiguito nuevo, pero "Onoria" era una de esas personas ecuánimes, que cumplen con su deber sin aspavientos y que tienen el alma en paz, así que aquella gallina salerosa llamada "Camu" no tenía nada que ver con ella. Es más, "Onoria" nunca hubiese gritado tanto ante una simple puesta de huevos.
El día 3 de enero, "Amelie" había puesto otros dos huevos. Finalmente, tres huevos relucientes brillaban en aquel nido y no había más remedio que decir que "Angy" se había comportado como el gran macho alfa de la manada.

"La raza humana no debería poner todos sus huevos en la misma cesta, o en el mismo planeta; esperemos poder evitar que la cesta se caiga antes de haber esparcido la carga"
Stephen Hawking (Físico, cosmólogo y divulgador británico)

lunes, 31 de octubre de 2011

¿Eres andrógina?

"Angylus Petrusca Omiblatus", era una mujer flaca y musculosa, pura fibra y piel blanca con manchitas de color rosa. Sus ojos rojizos, que habían visto mucho mundo, eran agudos como puñales. Se jactaba de sus dientes y de su forma de ser, era muy rigurosa en todo lo que hacía. No permitía que las cosas saliesen mal, y si lo estaban, comenzaba a cortar cabezas hasta que todo fuera genial. Siempre muy correcta, sin dejar que nadie supiese nada mucho más allá de lo que a simple vista se veía.
"Chispitas" ya no soportaba aquella situación. Como animal que era, tenía unas necesidades básicas que debía satisfacer. Pero con aquella Canaria tan tiquismiquis no se podía llegar a ningún acuerdo en común.
"Pili" era más chabacana, sus gritos se podían oir a cinco kilómetros de distancia. No eran para su marido, "Milo", simplemente eran canciones de "ABBA" que ella cantaba una y otra vez cuando realizaba las tareas del hogar. Mientras ella cantaba, "Milo" se encontraba en la granja limpiando animales y recogiendo la cosecha. El amor que estos dos pinzones desprendían de su cuerpo era muy grande. Para "Pili" no había otro hombre así: la despertaba por las mañanas con un buen beso y se iba a trabajar; ensuciaba todo lo que podía para escucharla cantar; ordeñaba las cabras con una foto suya en el corral. Todo era precioso, hasta que una tarde de octubre "Milo" sufrió un ataque al corazón. Fue tan duro para "Pili", que a partir de ahí su vida ya no tenía sentido. Pasaba largas horas con la cabeza hacia abajo, llorando y metida en la cama, así que mi madre decidió dejarla escapar. Tal vez en algún lugar podía volver a ser la misma mujer de siempre.
¿Creen que "Chispitas" y "Angy" se quedarían solos? Pues no, jaja, dos nuevos individuos cambiarían el curso de la historia. Los compramos mi hermano y yo. Una Canaria flauta llamada "Amelie" y un Canario gloster llamado "Pepín". Una vez fueron introducidos en la jaula, "Angy" comenzó a volverse loca. Parecía que no había visto ningún otro Canario, pero ella venía de la misma tienda y "Chispitas" estaba siempre a su lado. Lo más curioso es que "Pepín" y "Chispitas" le son indiferentes, sus ojos comenzaron a vibrar al son de "Amelie". La seguia a todas partes, se subía encima de ella y cantaba las mismas canciones. ¿Eres andrógina? Fue mi pregunta. Hasta ahora se comportaba como una mujer muy femenina, con su torso de color rosa y sus modelitos recién comprados. Estaba ante un gran descubrimiento, se trataba de una Canaria que tenía a la vez órganos o caracteres sexuales masculinos y femeninos. Mientras más años cumplo, más ignorante me siento. ¿Habrá algún tipo de descendencia?

"Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes"
Chavela Vargas (Cantante costarricense)