sábado, 4 de diciembre de 2010

"No des tiempo al tiempo porque el tiempo no da tiempo al tiempo"

Parece que cada minuto que pasa no cuenta, pero la vida se acelera según se van cumpliendo años, el tiempo cada vez pasa más rápido. La rutina del día a día es la culpable de que no nos demos cuenta de lo rápido que estamos cambiando, envejecemos con cada segundo que pasa, nada ni nadie podrá salvarnos ni una décima de ese tiempo tan preciado como es la vida.
La medicina definiría el envejecimiento como el proceso fisiológico en el cual hay una disminución de la capacidad de adaptación del ser vivo al medio. Es un proceso biológico, molecular e irreversible, que repercute en todo el organismo. Pero, ¿es éste el significado que nosotros le podemos dar a una palabra que nos está diciendo continuamente que evolucionamos a ritmo de vértigo? La mejor respuesta la tendrá sin lugar a dudas una persona de sesenta años, que sabe lo que es estar ahí año tras año viendo cómo cambian sus alrededores, sus pensamientos, sus motivaciones y todo su ser en sí.
Quizás el secreto de la eterna juventud resida en llenar nuestros días de nuevas experiencias y sensaciones que permitan a nuestro cerebro paladear los acontecimientos que estamos viviendo. Viajar, variar las aficiones y aprender nuevas cosas, son algunas de las recomendaciones para aprovechar al máximo los días de nuestra vida y convertirla en algo más que una mera y simple rápida rutina.

"El tiempo es cuestión de tiempo, la vida es cuestión de vida, la vida dura un momento, el tiempo toda la vida"
Ricardo Arjona (Cantautor guatemalteco)

viernes, 12 de noviembre de 2010

Decepciones imborrables

La decepción es una palabra dura en sí misma, pero a veces no queda más remedio que utilizarla y dejar atrás todos nuestros miedos y todas aquellas ataduras que nos hacían ver siempre el lado positivo de las cosas. Por supuesto hay que tener presente ese lado siempre, tanto para lo bueno como para lo malo, pero hay circunstancias en la vida que hacen que uno comience a llenar los vasos de cierto líquido no ingerible llamado decepción.
Algunos dicen que la decepción sólo se recibe de aquellos seres a los que amamos, no sólo famliares, sino amigos, gente cercana, compañeros que han compartido cosas contigo en algún momento de tu vida. Es obvio que si no esperas nada de ellos nunca te podrán decepcionar, pero como seres humanos que somos y nos caracterizamos, siempre volvemos a amar, siempre volvemos a caer en el pozo y siempre volvemos a tirarnos de los pelos aunque fuera de un modo psicológico.
Así es, la decepción es aquello que se da al desengañarse de lo que no satisface nuestras expectativas. En mi caso han sido muchas las veces en las que he llegado a nombrar esta palabra, tan grande y sabia, pero a la vez tan triste y dura, con un significado muy profundo que puede hacer que grandes verdadades como puños se puedan convertir en las mentiras más absolutas.
También se ha dicho que tras una gran decepción llega un gran éxito, pero supongo que esto ocurre a largo plazo dependiendo de dicha decepción y dependiendo de la persona que tenga que cargar con ella.

"Llora por las personas que valen la pena, pero recuerda que esas personas jamás te harán llorar"