domingo, 5 de enero de 2014

Dos caminos en el lago

El interior de la casa se diferenciaba mucho del exterior. Siempre que la Señora Carmita no estaba, "Chopy" y "Piecito" jugaban tranquilos a la orilla del lago, mostrando la inocencia propia de su niñez y dejando ver que la relación entre dos hermanos va más allá de un simple juego. "La reina de la barrigota" ya no estaba para esos trotes, por lo que decidió dejar que sus hijos tomaran el camino que ellos quisieran y que la naturaleza les marcara. Y esto, teniendo en cuenta también que estaba embarazada nuevamente de cinco criaturas.
Con cinco meses aproximadamente, me arriesgué a traer a "Chopy" a la Ciudad de los Adelantados, esa hermosa antigua ciudad que hace las delicias de todos los fotógrafos de la isla tinerfeña. Al principio pensé que era una locura y que no era bueno separar a dos hermanos de aquella forma tan horrible, pero pronto comprendí que la vida había colocado a "Chopy" en mi camino por alguna extraña razón que todavía intento analizar. Es bastante curioso que nuestras vidas se parezcan tanto.
Una noche de otoño, mientras Doña Humildad vagaba tristemente por los contenedores de la basura, "Chopy" se sentía solo. Decepcionado con la vida dejó que su alma se convirtiera en una bola de demolición que comenzó a romper todo lo que encontraba a su paso. Hojas de papel por el suelo, paredes arañadas, figuras rotas y un desorden descomunal. Era tanto el dolor, que noche tras noche lloraba en la cama, traspuesto y con ganas de mandar todo a la porra. Echaba mucho de menos a su hermano y se preguntaba si había merecido la pena luchar por todo lo que había conseguido hasta ese momento, sin tener con quién compartirlo, a quién decirle gracias por estar ahí. Pero su interior gritaba con fuerza: debes ser feliz y dar carpetazo al pasado. Es tu momento.
En "la casa del lago" todo era diferente. A pesar de los problemas de crecimiento de "Piecito" y sus dificultades para respirar cómodamente, no se sentía tan solo. Su madre ya había dado a luz a los cinco nuevos gatitos, los cuales eran físicamente muy similares a "Chopy". Una extraña mañana de noviembre, uno de los hijos de la Señora Carmita se animó a fumigar los alrededores de la casa. Era una época en la que las pulgas acechaban sigilosamente a sus presas, por lo que había que hacer algo rápidamente. Al día siguiente, "Piecito" desapareció y no se supo nada más. Seguramente escapó de la casa y murió en el intento, debido al fuerte olor que el veneno utilizado desprendía.
Dos caminos diferentes para dos hermanos que aún se quieren y que no soportaban estar separados a tanta distancia, sin poder compartir sus vidas y sin saber nada el uno del otro.
               
"En un bosque se bifurcaron dos caminos, y yo... Yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia"
Robert Lee Frost (Poeta estadounidense)
                                                    

domingo, 22 de septiembre de 2013

Terminando el Sombrero

Terminar el sombrero de manzanas para la Reina de Corazones no es una tarea fácil. Sí, ultimar sombreros en esta vida puede ser algo bueno y necesario para nuestro crecimiento personal, aunque también puede ser muy complicado y engorroso. A veces terminamos sombreros horrorosos, que no nos dejan evolucionar y progresar en la vida. Cuya copa sólo incluye momentos de dolor y decepción. Es difícil saber si estás sumergido en un sombrero de este tipo, pero en cuanto lo descubres, la única opción viable es terminarlo con la cabeza bien alta. Sin embargo, cuando rematamos un buen sombrero y nos sentimos apenados por ello, pensamos que el siguiente sombrero puede ser bastante complejo y duro de tejer. No tiene por qué ser así. Tal vez el siguiente sombrero podría ser el mejor que hayamos construido jamás.
Arrepentirnos del 'Ahora o Nunca' no es la opción correcta. Sería dar mil pasos hacia atrás a estas alturas de la película. Las personas que nos quieren deben respetar nuestras decisiones, siempre que no vayan contra natura y que no tengamos que fastidiar a nadie por el camino. En estos momentos la única que me viene a la cabeza es Rose Dawson. Ella sí que terminó un sombrero. De esos que no dejan ver las caras de las mujeres en las bodas y que son de alta costura. Martirizada y torturada psicológicamente, dijo adiós a todo aquello que no quería y que odiaba profundamente para estar con el hombre al que amaba y con el que quería compartir su vida eternamente. Luego el destino fue otro, pero supo entender que en aquellos momentos de su vida era más importante la felicidad que todas las riquezas que su prometido pudiera dar. Así es, Rose Dawson comenzó el mejor sombrero que hubiese construido jamás.
No es malo comenzarlos o terminarlos, lo malo es estancarnos. Es importante aprovechar las oportunidades que nos llegan y bailar la deliranza hasta la muerte. Nunca se sabe si estamos ante un nuevo y fabuloso sombrero.

                                           
"¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?"
Vincent van Gogh (Pintor neerlandés)